Es todo una mezcla de sensaciones, casi ninguna buena.

Por un lado, me soprendo a mi mismo diciendo su nombre en alto, o repitiendo su voz cuando me llamaba. Los flashes de recuerdos de momentos de ternura, de risas, de complicidad, de detalles insignificantes que despertaban esa chispa en la mirada acuden a mi como punzadas hirientes. Y me causan un dolor en el pecho, sabedor de que se ha ido para siempre y que no habrá nadie que sustituya esa chispa. Sólo el tiempo dirá si aparecerá otra chispa o no, pero no será la misma, será diferente.

Por otro, creo que es lo mejor, que he de pasar una travesía dolorosa, llena de vacío, desgarradora por momentos, que he de purgar mis sentimientos cual radiador de antes, que de sufrir la más triste soledad, pero que no puedo retener más a una persona a la que ya he hecho suficiente daño con mi indecisión y que ya ha perdido 8 años de su vida apostando por un cretino egoísta, cobarde e inmaduro.

Me invade un sentimiento de pena, de tristeza y de culpabildad hacia ella, todo bondad y buenos sentimientos, que me ha querido como nunca nadie lo ha hecho ni lo hará y que ha recibido dudas como moneda de pago.....

Sólo espero que sea feliz, que la vida le dé lo que yo no he sido capaz y que reconponga su vida con alguien mejor a quien quiera con todo su alma como sólo ella sabe hacer y le corresponda.
Yo me apañaré con mis miserias, tapando las carencias con encuentros fugaces y amor de una noche....

Puta vida....